miércoles, 20 de mayo de 2015

La asociatividad debe ser un gran negocio y no solo buenas intenciones

Se han preguntado ¿cómo es el Agro que sueñan  para Colombia? En un país de regiones tan diversas, se han imaginado ¿cómo cada región puede ser competitiva?

Se han puesto a pensar ¿por qué Holanda a través de la innovación se convirtió en el  segundo país agroexportador siendo 27 veces más pequeño que Colombia? ¿por qué Estados Unidos es un país que genera valor en la mayoría de productos que produce? ¿por qué Israel en medio de un desierto es uno de los países más productivos de alimentos? Algunos dirán que por los subsidios, otros, porque tienen infraestructura o  porque son países ricos. Yo realmente pienso que solo hay un común denominador, la cultura y mentalidad de sus habitantes es diferente. Los habitantes de estos países tienen conocimiento, y  gran mayoría de la población tiene como meta ser  emprendedores exitosos; no hay miedo al fracaso, por el contrario, existe una cultura colaborativa y proactiva que en ningún momento anula a los emprendedores por las frustraciones que tienen en el camino. Para poner algunos ejemplos de estos casos podemos recordar a los hermanos Wright, quienes se estrellaron 163 veces antes de poder hacer su primer vuelo tripulado; a Henry Ford, quien llamo a su primer auto el Ford T, el cual logró sacar al mercado después de 19 intentos fallidos.  Un ejemplo  más actual es Steve Jobs, quien fue despedido a sus 30 años de Apple , logrando en una semana adquirir  fondos para realizar su emprendimiento, el cual  transformó el mundo con las aplicaciones móviles que hoy ya todos conocemos.

Para poner ejemplos internacionales de asociativadad exitosa podemos resaltar a Fonterra en Nueva Zelanda y los Grobo en Latinoamérica.

Fonterra es la 4° empresa industrial láctea más grande del mundo, y procesa el 90% de los productos lácteos de Nueva Zelanda. En esta compañía los productores son asociados y participan de los excedentes de la cooperativa, a diferencia de lo que ocurre con empresas colombianas que han ayudado a desarrollar el sector lácteo en el país, pero que no distribuyen sus excedentes entre los asociados. Por otra parte, Fonterra facilita una plataforma para administración online de las fincas de sus asociados, asesoría técnica, legal y servicios de distribución y comercialización de insumos.

El Grupo Los Grobo es otro caso a resaltar por su modelo asociativo en red. Son actualmente el segundo mayor productor de granos en Latinoamérica, logrando cultivar más de 250.000 hectáreas, manejando cerca de 2.6 millones de toneladas de granos al año y generando US$ 824 millones en ingresos. Tienen 1.102 empleados permanentes, negocios con 2.100 socios agricultores y 47 centros de acopio en Latinoamérica. Todo lo anterior, sin ser dueños de la tierra. ¿Cómo lo hacen?  Su éxito se basa en desarrollar redes de negocios y relaciones estrechas en los diferentes lugares donde operan, fortaleciendo el trabajo en red y mejorando las operaciones productivas y financieras. Actualmente, su modelo de negocio agroindustrial es líder en Latinoamérica. Además de producir y procesar granos, Los Grobo proveen servicios financieros y de administración de riesgo; logísticos y marketing. Además comercializan y ofrecen servicios técnicos a sus socios agricultores.

A pesar de tantos problemas que han imposibilitado que seamos una potencia agropecuaria y agroindustrial, en la historia de la agricultura existen importantes casos de éxito que han demostrado que la asociaciatividad sí puede funcionar.

4 variables influyentes en el éxito de la asociatividad

Anclas y núcleos productivos
Todo modelo asociativo exitoso necesita un núcleo integrador, un ancla con la capacidad de irradiar su conocimiento, garantizar la compra de los productos, apoyar financieramente mediante la estructuración de créditos y esquemas de ventas de insumos contra la producción.

El ancla debe ser una empresa robusta, con sentido social, que entienda la nueva dinámica de mercado y deje participar a productores del negocio en diferentes eslabones de la cadena de valor. A través de estos núcleos el estado podría irradiar recursos eficientemente, las líneas de crédito dispuestas por el estado podrían ser canalizadas a los productores de cualquiera de los rubros a través de estas empresas núcleo.

 Alineación de intereses
Es difícil entender un ecosistema de negocios si no integra a todo tipo de empresarios y productores. Si cada eslabón no tiene claridad de cuál es su objetivo y  su  papel en la cadena, es difícil que todos trabajen hacia un mismo rumbo. A todos los eslabones les debe de ir bien, y en lo posible se deben compartir acciones y participaciones. Un ejemplo de esto es fonterra.

Generación de valor agregado 
Si queremos pasar a un segundo nivel no podemos quedarnos pensando que la asociatividad debe darse solo para producir productos primarios, para aumentar la eficiencia o irradiar las buenas prácticas agrícolas. Debemos vincular a la producción primaria nuevas fuentes de ingresos de turismo, logística, plataformas tecnológicas, servicios, entre otros.

 La asociatividad 2.0 
La asociatividad 2.0 incluye todos los sistemas tecnológicos que le permiten al sector agropecuario y agroindustrial compartir información, montar plataformas de comercialización virtuales eliminando intermediarios, generar procesos de control de productividad utilizando sistemas satelitales, optimizar el uso de recursos disponibles cómo tractores mediante el arrendamiento a través de plataformas digitales entre muchos otros servicios y beneficios que se pueden realizar usando la tecnología. 

Para que esta nueva visión se dé, son indispensables los jóvenes y nuevos emprendedores, empresarios que independientemente de su procedencia, rural o urbana, son los llamados a tecnificar el campo y a generar nuevas empresas que superen en valor de mercado a las actuales. Tal como ha pasado en el mercado del mundo, las empresas tradicionales se demoraban 50 años construyendo una gran fortuna, hoy, tras la llegada de la tecnología, jóvenes con recursos llegan a crear empresas de altísimo valor como Waze, Google, Facebook y Twitter.

Si queremos que los jóvenes vean en el campo una oportunidad, que los trabajadores del campo sean bien remunerados, que se genere valor en la cadena y  nuevos productos; y además ser reconocidos internacionalmente por la calidad de nuestros productos, entonces debemos de cambiar.

Para lograr el agro que soñamos, cambiemos los paradigmas y construyamos juntos Un Nuevo Agro.

Ricardo Jaramillo Gaviria

Agrofuturo 

miércoles, 13 de mayo de 2015

El secreto de Holanda, líder agropecuario

Inundaciones frecuentes, climas extremos, una costosa mano de obra y tan sólo 42 mil kilómetros de extensión de terreno, podrían ser una amenaza para la producción agrícola de un país. Enfrentarse a dichas condiciones plantea un reto que requiere de estrategias que mitiguen el impacto de la naturaleza y permitan el desarrollo agrícola. Pero, ¿es posible que un país con dichas condiciones,  sea reconocido en el sector agropecuario a nivel mundial  como el segundo exportador de alimentos y flores?

Holanda reta al mundo para convertirse en líder de la agricultura, siendo el primer productor mundial de cebolla y cuna de productos de alta calidad.

Pero, ¿qué tiene el país de color naranja que hace posible su liderazgo en el agro, estando delante de países que triplican su tamaño en extensión de tierras y cuentan con menos factores ambientales en su contra?

Descubrimos su secreto

Holanda apostó, desde hace tiempo, a una economía agrícola ligada a la cultura de la innovación, al valor agregado, a la inversión que realiza para el desarrollo y al conocimiento, claves para ser un país que Rompe Paradigmas.

Basa su estrategia en la Investigación y el desarrollo (I+D), en donde las empresas, los institutos de investigación y los gobiernos trabajan juntos en proyectos y programas de innovación, en un llamado triángulo de oro, así mismo apuestan a la transferencia de conocimiento  y a la formación de líderes del sector agropecuario.

Los principales ejemplos de innovación incluyen invernaderos inteligentes diseñados con el propósito de optimizar los cultivos y mantener un alto nivel de producción,  a través de sistemas integrados, sensores que controlan la iluminación, los nutrientes, la temperatura, la humedad, y la cantidad de bióxido de carbono ambiental.

La productividad agrícola de Holanda demuestra que para ser un gran productor no es necesario tener grandes extensiones de terrenos y condiciones favorables del clima. La tecnología y las buenas técnicas agrícolas pueden llegar a reemplazar espacios naturales  óptimos para cultivos.

HOLANDA, país invitado de honor

Expo Agrofuturo en su IX versión abre sus puertas a un país que rompe paradigmas y pretende demostrar que es, a través de la integración de la cadena de valor, de la transferencia de conocimientos y un pensamiento innovador, que será posible la construcción de Un Nuevo Agro.

En Agosto 19, 20 y 21 será la cita con el país de los tulipanes, que tendrá espacio en el VII Congreso Internacional Agropecuario y la muestra comercial del evento, donde, de la mano de empresarios, la Embajada de Holanda y Rabo Bank, conoceremos cual es el secreto para retar al sector agropecuario a pensar diferente, enfrentar las posibles barreras climáticas, ambientales o sociales que permitirán aprovechar las condiciones que brinda la ubicación geográfica privilegiada de Colombia.




miércoles, 25 de marzo de 2015

UNIVERSIDAD ZAMORANO, EJEMPLO EN FORMACIÓN DE LÍDERES PARA EL CAMPO

Ricardo Jaramillo Gaviria
Director Negocios Estratégicos
Agrofuturo
Desde Agrofuturo estamos convencidos que el conocimiento es un factor fundamental para el desarrollo del sector Agropecuario. La tecnología, los tratados comerciales, las tierras disponibles en el país y todas las oportunidades que hoy se presentan en el campo, sólo podrán ser utilizadas si contamos con líderes bien formados y se genere un conocimiento colaborativo en la cadena de valor del sector agropecuario.

Es por esto que es necesario que el sector privado, el gobierno y las universidades trabajen en una misma dirección, de manera sinérgica, capitalizando aprendizajes de otros países para la formación de líderes, donde sea posible aprovechar estas oportunidades de cara a las necesidades concretas del país.

En búsqueda de modelos que permitan aprovechar nuevas oportunidades visitamos en , junto a la Universidad Pontificia Bolivariana, la Universidad Zamorano en Honduras, con el objetivo de entender por qué esta universidad es reconocida en América como una de las universidad líderes, y con el ánimo de realizar convenios de colaboración con que nos permitieran integrar la educación nacional con otros modelos de formación diferentes y que han demostrado ser muy efectivos.

Es difícil entender, sin haber estado en la Universidad Zamorano, las razones por las cuales tiene tan buen reconocimineto. Cuando llegas a la Universidad te encuentras con un mundo diferente al que se vive en Honduras, país donde está ubicada la universidad fundada en el año 1941. Es un campus con aproximadamente 5000 hectáreas e impactantes instalaciones académicas y administrativas.

El primer gran cambio frente a Universidades tradicionales es que los estudiantes deben vivir en el campus, por esto cuentan con dormitorios que deben ser cuidados por ellos mismos con una disciplina que se arraiga desde el primer día en que llegan a la universidad.


El modelo educativo es totalmente diferente, su lema “APRENDER HACIENDO” lo ejecutan perfectamente, tienen aulas de clase dotadas con la mejor tecnología y tienen estaciones de campo de los principales rubros de producción primaria, agroindustrial, ambiental y de Agronegocios, usadas diariamente por estudiantes que tienen rotaciones semanales en cada una de estas estaciones. 

Un estudiante de la Universidad Zamorano comienza el día entre 3 y 6 de la mañana, dependiendo de su turno, ya sea en la estación de ordeño o en la estación de producción de cárnicos. Antes de mediodía sale a almorzar y en la tarde va al aula de clases para recibir toda la información teórica del módulo en el que está participando. 


Es de resaltar que cualquiera de las estaciones está en el nivel, en términos de tecnología, de las empresas pioneras a nivel mundial, con las cuáles la Universidad tiene convenios. Esto quiere decir que un estudiante de 20 años ya ha manipulado, operado y administrado producciones pecuarias, sistemas de riego, sistema de ordeño, ha depostado reses y cerdos en los mataderos; ha realizado inseminaciones y programas de biotecnología; sabe cómo generar energía con desechos; ha producido helado, yogurt y quesos; conoce sobre producción en ladera, zonas planas, frutas, hortalizas entre muchos otros productos del sector primario e industrial enfocados a zonas tropicales.


Cualquier estudiante de Zamorano tiene la capacidad de liderar empresas y equipos de trabajo, pues en su formación realizaron todos los trabajos que un obrero tiene que realizar, y por otro lado, han liderado las investigaciones más profundas sobre los temas en que cada uno de ellos se especializa. 

La disciplina, humildad y conocimientos con los que egresan los estudiantes les dan las mejores herramientas para que actúen como transformadores de sociedades e inclusive países si son bien encaminados.


Esperamos que hoy Colombia que está en proceso de transformación del campo y conversaciones de paz con grupos al margen de la ley, vincule este conocimiento a este proceso de transformación que necesitará de grandes líderes, alta formación y mucho conocimiento. 

Uno de los temas que más nos impacto fue que de Ecuador en este año, comenzaron estudios 109 estudiantes que fueron becados, mientras que de Colombia sólo había 9 estudiantes de los cuales ninguno recibía becas.


Si queremos tener Un Nuevo Agro, basado en innovación, sostenibilidad y conocimiento debemos invertir en procesos de formación de líderes, y que después de terminar su formación participen en procesos de extensión, para que las diferentes zonas rurales del país no se queden dependiendo de lo que tradicionalmente se ha realizado y que a simple vista demuestra que no ha tenido buenos resultados.

Por otro lado es fundamental que Universidades como la UPB, lideren alianzas con este tipo de instituciones educativas, en donde se realicen transferencias de estudiantes y de docentes con el fin de compartir conocimientos, aumentar procesos de investigación, incrementar patentes y mejorar la educación de los futuros líderes. Estas alianzas, además integradas con el sector privado, permitirán la respuesta a las necesidades del mercado, a la constante actualización en términos de tecnología y a la apertura para marcar tendencia en términos de avances del sector en los diferentes eslabones de la cadena.

Hacemos un llamado respetuoso al gobierno nacional para que continúe los convenios que se han realizado con Universidades Europeas, con universidades como Zamorano, que tienen todo el conocimiento en la formación de líderes para las condiciones del trópico.

No tenemos tiempo que perder, necesitamos Conocimiento para la construcción de UN NUEVO AGRO. 

jueves, 5 de febrero de 2015

EN EL 2015 CONOCIMIENTO, INNOVACIÓN Y SOSTENIBILIDAD CLAVES PARA EL AGRO

El sector agropecuario responde actualmente a una creciente demanda mundial de alimentos donde los procesos de globalización y nuevas tendencias exigen una producción sostenible, donde se integre la sociedad, el medio ambiente y los procesos de calidad, teniendo en cuenta los requerimientos del consumidor final.

Los grandes retos frente al cambio climático; la disminución de tierras arables per cápita, la escasez de recursos hídricos y el gran aumento de la población con nuevos hábitos de consumo, exigen producir más cantidad de alimento con menos recursos disponibles; panorama que demuestra que no basta tener buenas tierras, mano de obra, y una ubicación privilegiada en el Continente Americano.

Colombia debe adelantarse a los países industrializados, aquellos que han basado su producción agropecuaria en economías de escala y cultivos de gran extensión con un alto uso de tecnología. Debemos adaptar aquellas experiencias y buscar nuestros propios factores diferenciadores y utilizarlos como variables de desarrollo.

La ubicación geográfica del país, la variedad de pisos térmicos, el clima tropical, la luminosidad y precipitaciones, son condiciones favorables que permiten producciones constantes para responder al abastecimiento de mercados y a la variedad de productos que no exijan el uso de residuos químicos para la calidad de la producción.

No hay una única receta que nos permita desarrollar el campo Colombiano, debe haber un conocimiento profundo del país, el cual presenta condiciones variables en cada región, con altas alternativas de desarrollo: la región andina tiende a focalizarse en la producción forestal y hortofrutícola; la región de los llanos orientales está llamada a ser la región de la producción masiva de cultivos de tardío rendimiento: forestales, caucho, cacao, y producción de energías renovables y biocombustibles. Por último, la región caribe y pacifica se encamina a cultivos con un alto potencial exportador.

Para aprovechar las condiciones y posibilidades de Colombia debemos basarnos en el CONOCIMIENTO, la INNOVACIÓN y la SOSTENIBILIDAD, pilares fundamentales que nos impulsarán a tener un agro competitivo:

El conocimiento crea de forma sólida oportunidades de desarrollo, permite usar de forma eficiente la tecnología, tener una visión empresarial del sector y producir basados en la demanda específica de consumidores cada vez más exigentes.


El conocimiento colaborativo impulsa una labor sinérgica de todos los actores del sector por el mejoramiento de los procesos, lo cual permite responder a nuevas realidades y vincular nuevos capitales a través de vehículos de inversión, para aprovechar los recursos que, hasta por 13 Billones de dólares, se invierten por parte de fondos de inversión en el sector agropecuario de Latinoamérica.

La innovación debe convertirse en aliado estratégico para el fomento de los productos del sector. Aprovechar el uso de las nuevas tecnologías que demuestren la calidad de cada uno de los procesos de producción, las personas que participan en ellos, el cuidado del medio ambiente y la forma de comercializarlos, permite al consumidor acercarse a la empresa, a los procesos de trazabilidad de los productos y al acceso permanente de ellos en la red.

En cuanto al desarrollo de nuevos proyectos, debemos innovar en la forma como se integran los diferentes productores: los proyectos deben ser incluyentes en la producción primaria y en lo posible en la comercialización y procesos industriales.

La necesidad de conocimiento y desarrollo en numerosas regiones del país hace necesario que se facilite la instalación de grandes empresas que funcionen cómo núcleos integradores, que irradien tecnología y conocimiento, que garanticen la compra de la producción, y que brinden la oportunidad de tener acciones sobre la comercialización y la industrialización, a los pequeños y medianos productores; un modelo exitoso que puede verse en el sector de palma de aceite.

Por último la sostenibilidad se convierte en un factor necesario dentro de la producción moderna de alimentos y materias primas. Colombia debe reconvertir las regiones y desarrollar sellos sociales y ambientales, que contemplen un manejo responsable de los recursos, garantizando a su vez el alimento de generaciones venideras de una manera rentable.
Esperamos que Colombia en el 2015 tome la ruta de un nuevo agro, integrador, empresarial, rentable, basado en conocimiento, innovación y sostenibilidad.

Ricardo Jaramillo Gaviria
Gerente Negocios Estratégicos
Agrofuturo

lunes, 10 de noviembre de 2014

Noticia de interés: "Ganaderos deberán vacunar a sus animales contra la rabia durante el ciclo de aftosa" por ICA

Ganaderos deberán vacunar a sus animales contra la rabia durante el ciclo de aftosa

En lo que va corrido del año se han diagnosticado 203 focos de Rabia Silvestre. 

Los ganaderos del país que durante este año no hayan vacunado a sus animales contra la rabia bovina y que se encuentren en las zonas de riesgo en donde se han presentado focos de esta enfermedad, deberán inmunizarlos durante el segundo ciclo de vacunación contra la fiebre aftosa, el cual se efectuará entre el 27 de octubre y el 10 de diciembre.

Las zonas definidas como de riesgo comprenden algunos municipios de los departamentos de Antioquia, Arauca, Bolívar, Boyacá, Caquetá, Casanare, Cauca, Chocó, Cesar, Córdoba, Cundinamarca, Guainía, Guaviare, Huila, Magdalena, Meta, Norte de Santander, Putumayo, Santander, Sucre, Valle del Cauca y Vichada.

El Instituto recomienda a los productores aplicar la vacuna monovalente contra la rabia junto con la de fiebre aftosa, o la vacuna asociada aftosa-rabia, utilizando productos registrados ante el ICA.

En las zonas de riesgo la entidad viene realizando permanentes actividades de capacitación y educación sanitaria, dirigidas a los productores y autoridades locales sobre las características de la enfermedad, mecanismos de transmisión, estrategias de prevención y control.

Así mismo, a la fecha se han realizado  más de 280 jornadas de capturas de los murciélagos hematófagos transmisores del virus de la rabia. Cuando se genera la alerta sobre la posible presencia de Rabia Silvestre en un predio, los funcionarios del ICA visitan el lugar, toman las muestras para el diagnóstico  y se efectúan las pruebas necesarias para comprobar la existencia de la enfermedad, al tiempo que dan las recomendaciones pertinentes para evitar su transmisión y difusión.

Datos de Interés:

En lo que va corrido del año se han diagnosticado 203 focos de Rabia Silvestre en los departamentos de: Magdalena (72), Cesar (45), Arauca (16), Norte de Santander (14), Antioquia (10), Sucre (10), Vichada (8), Casanare (6), Putumayo (5), Choco (3), Córdoba (3), Nariño (2), Bolivar (2), Caquetá, Cauca, Guaviare, La Guajira, Santander y Tolima (1 foco cada uno).

Tomado de:  ICA Comunicaciones - boletín de noticias.